martes, 16 de abril de 2013

TOMÁS ARBULU ARANA


En primer lugar os quería pedir disculpas por lo olvidados que os tengo últimamente y a la escasez de post que publico en este blog. A la dificultad de bucear en la escasa información que va quedando sobre los porteros del País Vasco, tengo que añadir la multitud de quehaceres en los que estoy inmerso últimamente y que serían muy largos de narrar, además me imagino que mi vida carece de importancia para la mayoría de vosotros, así que no me voy a explayar en ella.

Bueno pues, hoy me ha dado por retomar mi trabajo divulgativo en esta bitácora y así poder deleitar a mis ávidos lectores de la historia de todos estos guardametas que pulularon por nuestros campos dejando siempre nuestro pabellón bien alto.

Lo cierto es que cada vez me van quedando menos guardametas que investigar y aunque me duela decirlo, espero con ansiedad que se vayan jubilando porteros en activo para dar buena cuenta de ellos. Esto es algo totalmente egoísta, ya lo sé, pero solamente de vez en cuanto me topo de bruces con otra historia que poder mostraros. Muchas han estado -increíblemente- siempre ahí, pero dar con ellas no es nada fácil. A veces repasando mis notas, me encuentro con cosas que había pasado por alto y realmente me sorprendo a mí mismo cuando puedo rellenar algo más que cuatro párrafos sobre otro gran portador de guantes.
Gracias al libro “Historia del fútbol vasco” en su tomo del Deportivo Alavés he podido entresacar a este gran deportista.

TOMÁS ARBULU ARANA, nació en Elorrio (Bizkaia) el 20 de agosto de 1929.

Empezó a jugar a este juego extraño del futbol en el Brisas de Plata en 1948, de ahí paso al Deusto y con posterioridad fue fichando por el Getxo. El Athletic Club se fijó en él y lo recluto para Lezama, pero no llego a debutar en el primer equipo, allí paso dos años hasta que fue cedido al Club Portugalete . Del “Portu” paso al equipo fabril del Sestao.

En la temporada  1955/56, llego procedente del equipo “sestaoarra” para jugar en el Alavés, justo cuando este había descendido a Segunda División. Fue de la mano de  del difunto Juan Arregui, ya que por lo que parece tenían algunos negocios en común.

Según palabras suyas en el Alavés había una gran desazón por haber descendido de categoría, pero que poco a poco se fue superando. Lo que más dice gustarle de aquella época es el compañerismo y la camaradería de todos los componentes de la plantilla alavesa. A todo ello, uniéndole el gran ambiente que había en el grupo, fue lo que le hiciera  superar la nostalgia por encontrarse fuera  de casa. Allí eran como una gran familia.

Una vez finalizada su etapa en el Alavés -donde solamente estuvo una temporada- acabo su vida deportiva entre estirada y estirada en el Deusto, donde también había jugado junto a  dos hermanos suyos. En el equipo tomatero colgó los guantes.

En la actualidad dice guardar una excelente relación con uno de los artífices del último ascenso del Alavés a Primera División, “Mane” ex entrenador del Alavés entre otros equipos y que mantienen largas charlas sobre el deporte rey juntos.

Lo cierto es que como en este caso estas historias se me quedan un poco cojas, pero por lo menos puedo dejar constancia escrita de ellos y así hacerles mi pequeño homenaje. Como veis no es mucho, pero “menos da una piedra” que dice el dicho popular.

EQUIPOS

·         Brisas de Plata
·         Deusto
·         Getxo
·         Athletic Club
·         Club Portugalete
·         Sestao
·         Deportivo Alavés
·         Deusto

Fuente: "Historia del fútbol vasco"

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